
Comunidad
En Most Precious Blood nos enorgullecemos de nuestro compromiso con la comunidad. Los estudiantes y los padres aprenden rápidamente que la escuela es un grupo de personas solidarias, dispuestas a crecer, ayudar y compartir.

Fe en acción
Preparamos a nuestros estudiantes para que sean buenos administradores de los dones de Dios, que sirvan a los demás, marquen la diferencia en el mundo y participen en sus comunidades. Reconocer las necesidades de los demás y actuar en consecuencia es fundamental en nuestro currículo. Los estudiantes de MPB aprenden el evangelio en el aula y luego lo viven en la comunidad.
Cada grado (desde jardín de infantes hasta octavo grado) selecciona una organización a la que apoyar. Catholic Charities, Village Exchange Center, Brookdale Senior Living, Ronald McDonald House, Brent's Place, Comitis Crisis Center y Christ in the City fueron atendidas con cariño por nuestros estudiantes este año.
Además, el Proyecto Delores es el eje central de muchos de los servicios comunitarios de nuestros estudiantes. Cada semana, un grupo de estudiantes prepara almuerzos para las mujeres del Proyecto Delores, un refugio para personas sin hogar en Denver. Los dulces para estos almuerzos provienen de nuestra colecta anual de dulces de Halloween. Mientras los estudiantes mayores preparan los almuerzos, los de primaria decoran las bolsas. Los administradores del refugio comentan que sus usuarios aprecian mucho las alegres creaciones de nuestros estudiantes más pequeños.
Convocación
Cada trimestre, los estudiantes se reúnen con sus compañeros para celebrar la comunidad de MPB. En MPB creemos que cada persona es un don único y que cada uno posee talentos y cualidades maravillosas que Dios nos ha dado. Por ello, la Convocatoria se ha establecido como una forma de celebrar los triunfos y éxitos de los estudiantes de MPB con oraciones, anuncios y conversaciones.


Programa de acompañamiento
Nuestro programa de apadrinamiento empareja a niños de diferentes grados para que interactúen y aprendan unos de otros. Los alumnos más pequeños aprenden de los mayores a comportarse y pensar como católicos, mientras que los mayores aprenden de los más pequeños el valor de la compasión y la paciencia.
